El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, exhortó a las autoridades de los distintos niveles de gobierno a no permitir que los grupos del crimen organizado impongan condiciones ni gobiernen a la sociedad, en un contexto marcado por la violencia en la región.
Al ser cuestionado sobre los recientes hechos de inseguridad, entre ellos la masacre ocurrida hace ocho días en el municipio de Salamanca, el líder religioso reconoció que la violencia ha generado temor y angustia en diversas comunidades, donde la población enfrenta dificultades incluso para realizar actividades tradicionales o festividades.
Señaló que, en localidades golpeadas por hechos violentos, resulta complejo pedir a la ciudadanía que continúe con su vida cotidiana, ya que existen comunidades que han sido marcadas por amenazas, levantamientos y episodios de extrema violencia.
El obispo destacó que muchas personas han vivido de manera directa las consecuencias de la inseguridad, lo que ha provocado un ambiente de miedo constante y una profunda afectación al tejido social.
Ante este panorama, insistió en que es responsabilidad de las autoridades garantizar condiciones de seguridad y evitar que la delincuencia organizada tome el control de comunidades enteras.
“Porque han visto la inseguridad, porque ven la violencia, porque la sufren en carne propia, es el llamado a las autoridades a que no dejen que nos gobierno el crimen organizado”, dijo.
Finalmente, subrayó que la aspiración de la sociedad es vivir en paz, trabajar con tranquilidad y fortalecer los valores, así como a las instituciones que sostienen la convivencia social.