La Dirección de Fiscalización de Irapuato llevó a cabo la clausura de una fiesta clandestina en la que se detectó la participación de menores de edad que presuntamente habían consumido bebidas alcohólicas.
Según información emitida por la dependencia, en el evento se congregaban aproximadamente 250 personas, situación que representaba un riesgo para la seguridad y salud de los asistentes.
El director de Fiscalización, Julio Borja, confirmó que durante la intervención se localizaron varios menores en condiciones inapropiadas, lo que derivó en el desalojo inmediato del inmueble.
Material gráfico difundido en redes sociales muestra a los asistentes abandonando el lugar, así como a jóvenes sentados y recostados sobre el camellón, presuntamente bajo los efectos del alcohol.
Tras el operativo, el funcionario municipal realizó un llamado público a madres y padres de familia para reforzar la supervisión y el acompañamiento de sus hijos, especialmente durante actividades sociales.
González Borja subrayó la importancia de la presencia y orientación familiar como factores para prevenir este tipo de situaciones que ponen en riesgo a adolescentes.
Las autoridades municipales señalaron que este tipo de eventos clandestinos representan una falta grave a la normatividad vigente, además de un riesgo para los menores de edad involucrados.