SALAMANCA, GTO. – Habitantes de la calle Guerrero, en la colonia Álamos, manifestaron su profunda inconformidad ante los trabajos de rehabilitación que realiza una empresa constructora privada bajo contrato del Comité Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (CMAPAS). Los vecinos califican la obra como una «negligencia técnica» que pone en duda la durabilidad del proyecto.
A simple vista, el tramo intervenido muestra un panorama de descuido. Los denunciantes señalaron que la superficie presenta desniveles pronunciados y acabados deficientes, con concreto endurecido en forma de «bolas» y escombros mal gestionados. Estas condiciones no solo dificultan el tránsito, sino que proyectan una imagen de deterioro en una zona que se supone está siendo mejorada.
Los habitantes de la zona cuestionan tres puntos fundamentales:
• La garantía del trabajo: Si la obra luce así recién terminada, ¿cuánto tiempo pasará antes de que surjan grietas o socavones?
• Los protocolos de construcción: Dudan que se hayan seguido las normas técnicas mínimas de nivelación y compactación.
La mayor crítica de los vecinos se dirige hacia CMAPAS. A pesar de que el organismo cuenta con una plantilla de ingenieros civiles y personal técnico capacitado para supervisar obras públicas, los residentes aseguran que su presencia ha sido nula.
»No vemos a nadie de CMAPAS revisando. Se supone que ellos deben exigirle a la constructora que entregue un trabajo digno, pero los dejan hacer lo que quieran», comentó uno de los afectados, quien prefirió mantener el anonimato.
La falta de supervisión ha generado un clima de desconfianza. Los vecinos exigen que CMAPAS rinda cuentas sobre el contrato otorgado a la empresa privada y que se realice una auditoría técnica de los trabajos en la calle Guerrero antes de que la obra se dé por finalizada.
Hasta el momento, las autoridades del organismo operador de agua no han emitido una postura oficial respecto a las quejas ciudadanas ni sobre el estado físico de la rehabilitación.