En medio de la reaparición del sarampión a nivel nacional, el PAN Guanajuato fijó postura política al señalar que la crisis sanitaria es consecuencia directa de la negligencia de los gobiernos federales de MORENA, mientras que Guanajuato se consolida como contrapeso con una estrategia propia de prevención y vacunación.
El presidente estatal del PAN, Aldo Márquez, afirmó que la falta de esquemas completos de vacunación desde el sexenio pasado derivó en más de 8 mil 500 casos confirmados en el país, afectando principalmente a niñas y niños de entre 1 y 9 años, quienes hoy pagan el costo de decisiones ideológicas y omisiones graves en materia de salud pública.
Frente a este escenario, destacó que el gobierno panista de Guanajuato activó 13 macrocentros y cerca de 450 puestos de vacunación en los 46 municipios, con cientos de miles de biológicos, como una respuesta inmediata ante el abandono federal y como muestra de un modelo alternativo de gobierno.
Márquez acusó a MORENA de desmantelar el sistema nacional de salud mediante la cancelación de programas, improvisación en la compra de medicamentos y la falta de una política preventiva, lo que provocó el resurgimiento de enfermedades que ya estaban controladas.
En contraste, reconoció el trabajo del gobierno estatal encabezado por Libia Dennise García, al subrayar que Guanajuato se mantiene en el penúltimo lugar nacional en casos de sarampión, resultado de una política pública responsable y con visión preventiva.
El dirigente panista sostuvo que Acción Nacional utilizará todos los espacios legislativos y políticos para exigir una respuesta inmediata del gobierno federal y para defender el derecho a la salud, además de impulsar agendas paralelas como la salud mental y el combate a la violencia digital contra las mujeres.
Finalmente, señaló que lo que hoy ocurre con el sarampión confirma dos modelos de país: uno que abandona y otro que responde, y aseguró que el PAN seguirá posicionando a Guanajuato como ejemplo de gobierno frente al fracaso de la estrategia federal.