Salamanca, Gto. – Tras un inicio de semana marcado por el silencio y las cortinas abajo, este miércoles 25 de febrero el sector comercial de Salamanca ha logrado restablecer sus operaciones en su totalidad. Luego de los cierres obligados del domingo 22 y lunes 23 debido a la situación de seguridad, los negocios locales intentan recuperar el ritmo, aunque las secuelas económicas son evidentes.
El sector alimentario: El más castigado
Aunque aún no existe una cifra oficial consolidada sobre las pérdidas totales, el sector de alimentos fue el que recibió el golpe más duro. Restaurantes, carnicerías, pollerías, heladerías y puestos de comida rápida reportaron una afectación de hasta el 100% en sus ventas durante los días de crisis, debido a que el horario en que se desataron los incidentes los obligó a un cierre inmediato y total.
Para muchos, el impacto no solo fue la falta de venta, sino la pérdida de insumos y pedidos ya comprometidos.
»Pérdidas totales»: El testimonio del mercado
En las inmediaciones del mercado municipal, el sentimiento es de resiliencia pero también de preocupación. Jesús, un carnicero de la zona, relató cómo la parálisis del domingo arruinó la jornada más fuerte de la semana.
»La pérdida fue del 100%; teníamos pedidos listos para carnes asadas y muchos taqueros que ya tenían su mercancía apartada. Al final, los clientes no pudieron recoger nada y los taqueros tampoco pudieron instalarse para vender. Todo se quedó parado», comentó.
Un retorno paulatino a la confianza
Si bien el transporte y las clases se reactivaron el martes 24, el flujo de clientes fue escaso debido al temor persistente entre la ciudadanía. Sin embargo, este miércoles el panorama ha cambiado: las calles lucen con mayor actividad y los consumidores han comenzado a salir nuevamente a realizar sus compras cotidianas.
Los comerciantes esperan que, a medida que el sector de la comida y los clientes retomen sus hábitos al 100%, las ventas se normalicen y se logre mitigar el impacto financiero de este «frenazo» económico.