La colaboración entre agencias de seguridad de México, Estados Unidos y organismos internacionales especializados en la protección de menores permitió localizar en Guanajuato el origen de material de abuso sexual infantil que circulaba en la dark web, rescatar a una víctima y detener al presunto responsable.
La investigación inició tras una alerta generada por el FBI, cuyos especialistas detectaron un video de abuso sexual infantil alojado en redes clandestinas de internet.
Aunque las imágenes ofrecían información limitada, las autoridades identificaron indicios que apuntaban a que tanto la víctima como el agresor podrían encontrarse en territorio mexicano.
La Unidad Especializada en Combate a la Trata de Personas y Corrupción de Menores de la Fiscalía de Guanajuato desplegó entonces una estrategia que combinó inteligencia tecnológica, peritajes digitales, análisis antropométricos y labores de campo.
El trabajo permitió identificar un hotel en León como escenario de los hechos y posteriormente establecer la identidad del presunto agresor.
Las investigaciones también revelaron que el sospechoso presuntamente mantenía actividad en espacios cerrados de redes sociales donde se hacía referencia a la comercialización de material ilícito relacionado con explotación sexual infantil, información que fue fortalecida mediante la colaboración con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos (NCMEC).
Tras el rescate de la víctima, agentes especializados ejecutaron la captura de Óscar, quien actualmente enfrenta un proceso penal bajo prisión preventiva.