SALAMANCA, Gto. – En el marco de la organización de la sexta edición de la Marcha del Orgullo LGBTIQ+ en Salamanca, activistas y representantes de la comunidad alzaron la voz para denunciar que, a pesar de los avances legislativos, el municipio y el país aún enfrentan deudas críticas en materia de seguridad, inclusión laboral y representación gubernamental.
Durante el anuncio de la movilización, figuras clave del movimiento local expusieron las asignaturas pendientes con el sector, destacando la necesidad urgente de sensibilizar a las instituciones y garantizar espacios libres de violencia.
Cultura y visibilidad: «La comunidad somos todos»
Esteban Rafael Salazar Navarro, ampliamente conocido en el ámbito cultural como «La Catrina Salmantina» y nombrado este año por la comunidad como Reina del Pride 2026, enfatizó que la lucha del colectivo se realiza los 365 días del año desde trincheras como el arte y el rescate de las tradiciones, buscando siempre el trabajo coordinado con diversos sectores sociales, políticos y religiosos.
Sin embargo, Salazar Navarro advirtió sobre el complejo panorama que se vive a nivel nacional y local respecto al acoso y la discriminación.
»Salamanca necesita, ya es necesario, tener la Dirección de la Diversidad Sexual que varios municipios ya tienen. Es un derecho recibir atención psicológica, legal o acompañamiento en el trámite de cambio de identidad de género, que todavía es muy difícil aquí», señaló.
Asimismo, la Catrina Salmantina denunció la persistencia del acoso laboral y la difamación hacia personas de la diversidad, una problemática documentada en conjunto con colectivos como Conmigo Sí. Detalló que estas agresiones ocurren tanto en empresas privadas y pequeños comercios como en dependencias gubernamentales, lo que obliga a muchas personas a ocultar su identidad por temor a represalias o al despido.
Avances institucionales y la exigencia de una representación real
Por su parte, el activista Kino Mars celebró que la marcha cumpla seis años consolidándose como una nueva tradición respaldada por la participación ciudadana. Respecto a las demandas institucionales, reveló un avance importante dentro de la administración pública municipal.
Mars informó que desde hace un mes la licenciada Patricia asumió la titularidad de la Unidad de Derechos Humanos y Diversidad Sexual. No obstante, precisó que se mantienen pláticas activas para que se concrete la instalación formal de una persona que pertenezca explícitamente a la diversidad sexual en dicha área.
»Por mucho que los funcionarios públicos sean empáticos con nuestra población, sí es necesario que haya representación de alguien de la diversidad en esa área específica», puntualizó el activista.
Un llamado a la paz en un contexto de violencia
La manifestación de este año no está aislada del contexto general de Salamanca. Los organizadores subrayaron que el movimiento se suma a las exigencias de paz debido a la crisis de seguridad y la alerta de género que atraviesa el municipio, catalogado como uno de los más violentos del estado.
A nivel estatal, Kino Mars reconoció logros históricos alcanzados el año pasado en el Congreso de Guanajuato, tales como:
• La aprobación del matrimonio igualitario.
• La Ley de Reconocimiento Trans.
• La prohibición de las llamadas «terapias de conversión» (Ecosig).
A pesar de estos triunfos legales, los activistas coincidieron en que el reto actual es la capacitación y sensibilización obligatoria para funcionarios públicos, cuerpos de seguridad y, de manera urgente, en los núcleos escolares y familiares, que siguen siendo los espacios donde se genera el mayor índice de violencia hacia las infancias y juventudes LGBTIQ+.
Finalmente, alertaron sobre el repunte de discursos de odio de tintes políticos y las agresiones físicas a nivel nacional, recordando que apenas en la última semana se registraron dos transfeminicidios en el Estado de México. Ante esto, destacaron que la Red de Colectivos de Guanajuato se encuentra más unida que nunca para generar estadísticas propias y continuar exigiendo que Salamanca sea un espacio seguro para todas, todos y todes