SALAMANCA, GTO. – El magisterio democrático alzó la voz ante el anuncio del Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, sobre el posible adelanto del fin del ciclo escolar para el próximo 5 de junio. El maestro Vicente Díaz Quiñones, representante de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), calificó la medida como «retrógrada» y aseguró que esta decisión responde más a intereses políticos que educativos.
El impacto en el rezago educativo
Para la CNTE, recortar el calendario escolar agravaría la crisis de aprendizaje que arrastra el país desde la crisis sanitaria. Díaz Quiñones enfatizó que dejar a los alumnos sin clases durante tres meses representa un golpe directo a la calidad educativa.
»Esto trae como consecuencia que se incremente el rezago educativo que ya veníamos arrastrando desde la pandemia y que no hemos logrado recuperar. Rechazamos rotundamente este anuncio», afirmó el líder magisterial.
¿Decisión oficial o propuesta en análisis?
Pese al anuncio inicial surgido de la reunión con secretarios de educación estatales, el representante de la coordinadora señaló que existe incertidumbre, pues recientemente la Presidenta de la República declaró que la medida no es definitiva, sino una propuesta en análisis.
Según Díaz Quiñones, este cambio de postura sugiere que las autoridades no midieron las consecuencias pedagógicas ni el descontento de los padres de familia y docentes antes de lanzar el aviso.
El trasfondo: Pensiones y Reformas
El líder de la CNTE fue enfático al señalar que el fondo de esta medida es desarticular las movilizaciones del magisterio. Aseguró que las autoridades educativas buscan evitar un paro indefinido de labores mediante el cierre anticipado de las escuelas.
Díaz Quiñones recordó que las exigencias del movimiento siguen firmes, destacando puntos críticos como:
• Abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007: Denuncian que terminó con el sistema de pensiones solidario.
• Reforma Educativa: Exigen la eliminación de los remanentes de la reforma anterior.
• Pago en Salarios Mínimos: Rechazan el uso de la UMA para el cálculo de pensiones y salarios.
Presión social y marcha atrás
Ante la inconformidad generalizada, el representante magisterial confía en que la presión ejercida por docentes y padres de familia obligue a las autoridades, tanto nacionales como estatales, a dar marcha atrás.
»Claro que se puede dar marcha atrás porque perjudica a los niños, niñas y adolescentes», concluyó, advirtiendo que el magisterio se mantiene en pie de lucha bajo la consigna de que, sin soluciones a sus demandas laborales, las movilizaciones continuarán.