La detención de ocho policías municipales de Pénjamo, presuntamente relacionados con hechos delictivos, encendió alertas sobre la confianza en las instituciones de seguridad.
El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, consideró que la situación representa un riesgo importante para la sociedad.
Durante su conferencia de prensa dominical, señaló que este tipo de hechos profundiza la percepción de inseguridad entre la ciudadanía.
Indicó que cuando la población comienza a dudar de quienes deben protegerla, se debilita el vínculo entre autoridades y ciudadanos.
También destacó que esta desconfianza puede influir en la falta de denuncias por parte de las víctimas.
El líder religioso mencionó que no corresponde emitir juicios anticipados sobre los elementos detenidos, ya que serán las autoridades competentes quienes determinen su responsabilidad.
El operativo en el que fueron detenidos se realizó la mañana del sábado dentro del cuartel de la Policía Municipal de Pénjamo.