Salamanca, Gto. – Entre oraciones y el dolor de una comunidad herida, este miércoles se llevó a cabo el funeral de Alejandro Prieto Páramo, exoficial de Tránsito Municipal de Salamanca y una de las 11 víctimas de la masacre ocurrida el pasado domingo en un campo de fútbol de Loma de Flores.
Un último adiós en la comunidad de Mendoza
El templo de San José, en la comunidad de Mendoza, recibió a cerca de cien personas, entre familiares, amigos y vecinos, quienes se congregaron para la misa de cuerpo presente. El ambiente estuvo marcado por la tristeza de perder a un hombre que, tras dejar su labor en la corporación vial, encontró un trágico final mientras presenciaba un encuentro deportivo.
Durante la homilía, el párroco José Gómez emitió un mensaje cargado de reflexión sobre la crisis de violencia que atraviesa la región. El clérigo hizo un llamado urgente al reencuentro con Dios como el único camino hacia la paz, enfatizando que la transición a la eternidad debería ser un proceso «natural, sin violencia y con salud», y no producto de la barbarie.
Ausencia de vigilancia en los funerales.
A pesar del clima de tensión que persiste en el municipio y de la magnitud del crimen que originó este sepelio, se constató una nula presencia de corporaciones de seguridad. Durante el traslado del ataúd y la ceremonia religiosa, no se identificaron patrullajes de la Guardia Nacional, FSPE o Policía Municipal, lo que refuerza la sensación de vulnerabilidad expresada por los habitantes en días recientes.
El funeral de Alejandro Prieto se realiza en el marco de importantes avances en la investigación. Mientras la comunidad de Mendoza le daba el último adiós, trascendió la detención de dos presuntos responsables.