El director de Servicios Públicos, Rogelio Pérez Espinoza, aseguró que la caída de árboles registrada el pasado 5 de abril fue consecuencia directa de las fuertes ráfagas de viento y la lluvia atípica que se presentaron en el municipio, descartando cualquier omisión por parte de la dependencia.
El funcionario informó que durante esa jornada se atendieron más de 50 reportes por árboles derribados y ramas desgajadas en distintos puntos de la ciudad, lo que implicó una alta carga operativa para las cuadrillas municipales.
Precisó que se contabilizaron alrededor de 54 incidentes derivados de las condiciones climáticas.
“Tuvimos alrededor de 54 reportes entre árboles caídos y ramas que se desplomaron; fue una situación atípica por la fuerza del viento y la lluvia”, explicó.
Pérez Espinoza subrayó que, contrario a lo que podría suponerse, la mayoría de los árboles afectados se encontraban en buen estado, por lo que la intensidad del fenómeno meteorológico fue determinante en su colapso.
“No fue una omisión, fue la fuerza de la naturaleza; incluso muchos árboles estaban sanos y aun así fueron derribados por este fenómeno”, afirmó.
Indicó que de manera permanente se realizan labores de poda preventiva y retiro de ejemplares secos o en riesgo, con el objetivo de reducir afectaciones durante la temporada de lluvias y vientos.
Tras el evento, agregó, se reforzaron los recorridos de supervisión y la atención a reportes ciudadanos.
Finalmente, reiteró que el monitoreo del arbolado urbano es constante, ya que su condición puede cambiar con el tiempo, por lo que se mantiene vigilancia diaria para prevenir riesgos a la población.