SALAMANCA, GTO.- En México, la diferencia entre volver a caminar o permanecer en una silla de ruedas suele medirse en dólares: unos 200 mil, para ser exactos. Ese es el costo promedio de un exoesqueleto comercial, una cifra inalcanzable para la mayoría de los cuatro millones de adultos que viven con discapacidad motriz en el país.
Ante este abismo económico nace Lázaro I, un proyecto con ADN mexicano y un corazón profundamente social que promete romper las barreras de la rehabilitación neurológica.
Tecnología con sentido humano
Liderado por el ingeniero Ismael Sánchez, investigador en la Universidad de Denver, y respaldado por un equipo multidisciplinario de más de 20 especialistas, el proyecto no solo busca innovar en piezas y engranajes, sino en accesibilidad.
El fisioterapista Alejandro Mojarro Tenorio explica que el objetivo es reducir el costo de esta tecnología hasta 20 veces. Mientras un dispositivo internacional supera los 3 millones de pesos, Lázaro I apunta a un costo final no mayor a los 400 mil pesos, sin sacrificar la funcionalidad necesaria para recuperar el patrón de la marcha.
»Queremos que la tecnología esté al alcance de todos. Hoy, la inmovilidad no es solo un tema médico; es un problema social que afecta principalmente a hombres jóvenes en edad productiva, fracturando la economía de familias enteras», señala Mojarro Tenorio.
El primer paso: La historia de Isaac
El proyecto ya tiene un rostro y un nombre para su fase piloto: Isaac. Con apenas 21 años, el joven quedó parapléjico tras un ataque armado. Él será el primer beneficiario de la donación del prototipo inicial, demostrando que el fin de Lázaro I no es el lucro, sino la justicia social.
Un llamado a la suma de voluntades
Para que Lázaro I pase del diseño a la realidad física, el equipo se encuentra en una carrera por conseguir financiamiento. Se estima que la fabricación del primer prototipo requiere una inversión de entre 6 y 8 millones de pesos.
¿Cómo ayudar?
Para recaudar estos fondos, se llevará a cabo un evento con causa en San Miguel de Allende, con el apoyo del Hotel Real de Minas. El llamado es para empresarios y filántropos que deseen apostar por una innovación que no solo ahorra gastos médicos derivados (como el tratamiento de úlceras o diabetes), sino que devuelve la dignidad y la independencia.
La urgencia en cifras
• 170,000 personas con discapacidad motriz en Guanajuato.
• 4 millones de personas en México no pueden caminar.
• $400,000 pesos: Meta de costo final del dispositivo (frente a los más de $3 millones de los modelos comerciales).
Lázaro I es más que cables y metal; es la apuesta de la ingeniería mexicana para que «levántate y anda» deje de ser un milagro y se convierta en un derecho accesible para todos.