SALAMANCA, GTO. – En un acto de profunda solidaridad y acompañamiento espiritual, el Obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, visitó la comunidad de Loma de Flores para reunirse con los familiares de las víctimas de los recientes hechos violentos que han consternado a la región.
El encuentro, que tuvo lugar en el templo de la Santa Cruz, se centró en brindar fortaleza y consuelo a quienes perdieron a sus seres queridos o resultaron heridos en los ataques ocurridos en días pasados.
Un clamor por la paz
Durante la jornada, se llevó a cabo una Hora Santa en la que el Obispo, acompañado por miembros del clero, encabezó momentos de oración en silencio y actos de reparación por los pecados cometidos contra la vida y la familia.
»Nos unimos a su dolor pidiendo al Señor que les dé fortaleza en medio de esta crisis de violencia e inseguridad que atraviesa el país, el estado y nuestros municipios», expresó el prelado durante el acto litúrgico.
Mensaje de esperanza y fe
La ceremonia ante Jesús Eucaristía culminó con la bendición con el Santísimo y una plegaria especial por la paz en México y el mundo. Como gesto de cercanía pastoral, Monseñor Enrique Díaz entregó a los deudos una carta personalizada con un mensaje de fe y esperanza, encomendando su proceso de duelo al Señor del Hospital.
Con esta visita, la Iglesia local reafirma su compromiso de acompañar a las comunidades más afectadas por la inseguridad, buscando que desaparezca «todo germen de violencia» a través de la reconciliación y la fe.