Salamanca, Gto. – Luego del lamentable hecho en el que un elemento de la policía de León se quitó la vida en el distribuidor vial Juan Pablo II, el director de Seguridad Pública de Salamanca, Juan Pablo Ramírez Talavera, lamentó el suceso y afirmó que el municipio busca ser «punta de lanza» en la protección de la salud mental de sus policías y sus familias.
Ramírez Talavera, quien fue profesor de varias generaciones de policías en León, expresó su tristeza al tratarse de un exalumno. Sin embargo, enfatizó que este hecho recuerda que «el policía es un humano más, un ciudadano que detrás tiene una historia con problemas, felicidad y tristeza», y que constantemente labora en un entorno de violencia psicológica permanente.
Nace el Centro de Atención Policial en Salamanca
Para hacer frente a esta realidad, el director anunció que Salamanca está «a la vuelta de la esquina» de conformar un centro integral de atención policial. Este proyecto no se limitará al apoyo psicológico, sino que ofrecerá un acompañamiento global permanente.
«No es una atención única y exclusivamente psicológica, sino un proceso integral donde se va a atender al elemento de policía y a sus familias en materia psicológica, gestiones financieras y situaciones familiares que pudieran estar influyendo en su desempeño laboral», explicó Ramírez Talavera.
Añadió que ya se cuenta con un diagnóstico del sentir del elemento policial en el municipio y que el personal está casi al 100% capacitado en estos temas, un proceso que inicialmente contó con el apoyo de la especialista en seguridad, Sophia Huett.
Combate al estrés y erradicación de abusos internos
El funcionario destacó que el miedo al examen de Control de Confianza —el cual los elementos operativos realizan cada tres años y los mandos cada dos— es constante, ya que evalúa de forma integral factores psicológicos y socioeconómicos, y no solo nexos ilegales. Por ello, la prioridad en Salamanca es el bienestar integral del policía, bajo la premisa de que «si el policía está mal, dará un mal servicio en la calle».
El director reveló que durante su gestión entre 10 y 12 elementos se han acercado a solicitar apoyo psicológico por iniciativa propia o tras participar en eventos de alto impacto. Asimismo, destacó que desde la Academia de Policía se interviene a los cadetes desde el inicio de su formación para concientizarlos sobre la realidad del trabajo que van a desempeñar.
Finalmente, Ramírez Talavera aseguró que para disminuir el estrés laboral también se han erradicado las malas prácticas y abusos internos en la corporación salmantina:
«Aquí en Salamanca no se cobra un peso para que te toque el mejor chaleco, la mejor patrulla o el mejor crucero. Se hace un análisis total del equipo y las puertas de mi oficina están abiertas para escuchar a todos los elementos».
Gracias a este esquema preventivo y al trabajo del equipo de psicólogos, Salamanca se posiciona actualmente como una de las corporaciones con menor número de quejas ante los Derechos Humanos en la región.