SALAMANCA, GTO. – El clima de inseguridad tras la masacre registrada hace una semana en la comunidad de Loma de Flores está siendo aprovechado por la delincuencia para intentar extorsionar a la ciudadanía. Así lo confirmó el Director de Seguridad Pública de Salamanca, Juan Pablo Ramírez Talavera, quien advirtió sobre un incremento en este tipo de llamadas durante los últimos días.

Oportunismo ante la tragedia
Según las declaraciones del funcionario, individuos ajenos a la zona o grupos que buscan lucrar con el miedo social se están aprovechando de la vulnerabilidad y la tensión que prevalece en la comunidad para realizar llamadas intimidatorias.
Ramírez Talavera lamentó que existan personas que, de manera oportunista, utilicen la situación de violencia reciente para intentar obtener beneficios económicos mediante el engaño. «Hay personas que se aprovechan de la situación y del miedo que generan estos hechos lamentables para realizar extorsiones», señaló el Director de Seguridad Pública.
¿Cómo actuar ante una llamada?
La autoridad municipal hizo un llamado enérgico a los salmantinos para mantener la calma y seguir los protocolos de seguridad. Para evitar ser víctima de estos delincuentes, se emitieron las siguientes recomendaciones:
• No proporcionar información: Evitar dar nombres de familiares, datos de negocios o detalles personales.
• Colgar de inmediato: Ante cualquier amenaza o intento de intimidación telefónica, se recomienda interrumpir la llamada.
• Denuncia inmediata: Es fundamental reportar el número telefónico a las líneas oficiales.
Canales de denuncia
El Director de Seguridad Pública instó a la población a utilizar las líneas de emergencia:
• 911: Para atención inmediata ante una situación de riesgo.
• 089: Para realizar denuncias anónimas, lo que permite alimentar la base de datos de números extorsionadores sin poner en riesgo la identidad del denunciante.
«El llamado es a no caer en estas trampas que lo único que hacen es aprovecharse de las circunstancias», concluyó el funcionario, asegurando que se mantiene la coordinación con los diferentes órdenes de gobierno para combatir estas prácticas.